Seguro que has escuchado hablar de la casa nido en la custodia compartida, una modalidad que genera muchas dudas cuando vas a divorciarte.
Si ambos cónyuges tenéis hijos está claro que queréis lo mejor para ellos, y eso es, en parte, el punto a favor de la casa nido cuando optáis por una custodia compartida.
Sin embargo, esta modalidad tiene también inconvenientes, y puede acabar siendo una fuente de conflictos entre ambos progenitores.
En este artículo conocerás de forma sencilla en qué consiste la casa nido en una custodia compartida, sus pros y contras, qué dicen nuestros Tribunales sobre ello y nuestro punto de vista como abogados de familia.
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ToggleQué es la casa nido en la custodia compartida
Cuando se produce una ruptura y llega la separación o el divorcio hay que resolver muchos dilemas, sobre todo cuando hay hijos en común, como es el régimen de visitas o la cuantía y pago de la pensión de alimentos.
Pero hay dos temas que suelen generar especial conflicto entre los cónyuges:
- Uno es a quién atribuir el uso de la vivienda familiar.
- El otro es decidir atribuir la guarda y custodia a uno de los progenitores, u optar por una custodia compartida.
Si os habéis decidido por esta segunda opción, primero es importante conocer bien los tipos de custodia compartida para decidir cuál es más conveniente en vuestro caso.
Y, por otro lado, es posible que os hayáis planteado la modalidad de la casa nido, que tiene mucho que ver con el uso de la vivienda familiar.
¿En qué consiste la casa nido?
Se trata de una forma de organizarse cuando hay una custodia compartida donde el domicilio familiar se atribuye a los hijos menores, que no se mueven de su casa, y son los padres quienes entran y salen de ella según les toque estar con ellos.
Dicho de otra forma, los pequeños de la casa siguen residiendo en ella como antes de la ruptura, mientras que los padres van y vienen, trasladándose a la vivienda familiar cuando les toca para estar con ellos.
Esta modalidad se pensó en su momento para evitar en una custodia compartida el hecho de que los menores tuvieran que estar yendo y viniendo del domicilio de un progenitor al del otro, que suele ser lo habitual.
Hasta aquí puedes pensar que es una idea estupenda: vuestros hijos no cambian de casa, y tu ex y tú os vais turnando en el uso de la vivienda familiar cuando os corresponda estar con ellos.
Los progenitores pueden establecer en el Convenio Regulador periodos de tiempo para la alternancia en el uso del domicilio familiar, que puede ser por días, quincenas, o meses.
Sin embargo, no todo es tan bonito como parece: aunque para los menores supone mantener una estabilidad a pesar de la ruptura de sus padres, a la larga esta modalidad suele acabar provocando numerosos conflictos entre los progenitores.
No podemos olvidar que lo normal después de un divorcio o separación es que cada uno de los cónyuges quiera “cerrar página”, y para hacerlo no es muy recomendable tener que seguir “compartiendo” el domicilio familiar, aunque sea en periodos alternos.
Ventajas e inconvenientes de la casa nido en custodia compartida
Cuando una pareja con hijos se rompe y piensa en optar por la casa nido, lo normal es que su decisión se base, sobre todo, en alterar lo menos posible el día a día de los menores.
Es obvio que de una u otra forma van a acusar la ruptura, pero al seguir viviendo en “su casa de siempre” es más fácil que continúen con sus mismas rutinas: amigos, colegio, actividades o costumbres.
Sin embargo, no podemos pasar por alto que los progenitores van a seguir “compartiendo” la vivienda cada vez que les toque estar con sus hijos en ella.
Y esto más tarde o más temprano acaba pasando factura, afectando a toda la familia y desgastando la relación entre ellos.
Como abogados de divorcio en Madrid tenemos claro que cada familia es diferente, por eso es una decisión que debéis tomar vosotros, pero conociendo de antemano los pros y contras de elegir esta modalidad de custodia compartida.
¿Qué ventajas tiene la casa nido en la custodia compartida?
Cuando una pareja con hijos se rompe y piensa en optar por la casa nido, lo normal es que su decisión se base, sobre todo, en alterar lo menos posible el día a día de los menores.
Es obvio que de una u otra forma van a acusar la ruptura, pero al seguir viviendo en “su casa de siempre” es más fácil que continúen con sus mismas rutinas: amigos, colegio, actividades o costumbres.
Sin embargo, no podemos pasar por alto que los progenitores van a seguir “compartiendo” la vivienda cada vez que les toque estar con sus hijos en ella.
Y esto más tarde o más temprano acaba pasando factura, afectando a toda la familia y desgastando la relación entre ellos.
Como abogados de divorcio tenemos claro que cada familia es diferente, por eso es una decisión que debéis tomar vosotros, pero conociendo de antemano los pros y contras de elegir esta modalidad de custodia compartida.
La ventaja más importante es evidente y afecta a vuestros hijos: esta opción protege su estabilidad, su día a día, que no va a cambiar tras la ruptura.
Con la casa nido los menores evitan esa parte que todos sabemos que es dura, y es el hecho de que tengan que estar moviéndose del domicilio de un progenitor al del otro cada dos por tres.
La parte logística también es importante porque los niños mantienen en la vivienda familiar sus cosas: ropa, juguetes, libros de estudio, ordenador… y no tienen que estar llevándose las cosas de una vivienda a otra (o que haya que tener “un poco de todo” en cada casa).
Pero, además, hay otras ventajas a tener en cuenta:
➡️ Puede ser interesante esta modalidad de custodia compartida para los padres cuando las condiciones del mercado inmobiliario no son buenas para vender la vivienda.
➡️ También puede ser útil en lo que se realizan los trámites para vender la casa o durante el periodo que dura la liquidación de la sociedad de gananciales.
➡️ Otro punto positivo de esta opción es en el caso de que uno de los progenitores haya decidido comprar al otro su parte de la vivienda, y por los motivos que sean no lo haya podido hacer aún.
¿Cuáles son los inconvenientes de la casa nido en la custodia compartida?
Pero esta modalidad de ejercer la custodia compartida también tiene importantes “peros” que se deben valorar, y que son los que motivan que en la inmensa mayoría de los casos fracase la casa nido.
Estos son los principales inconvenientes:
✔ Los conflictos de organización derivados del uso compartido de la vivienda familiar.
Esto incluye:
➯ Problemas con el orden y la limpieza en la casa, que provoque roces entre los progenitores cuando uno abandona la vivienda para que entre el otro.
➯ Problemas con las normas de convivencia: aunque los menores no se mueven de la vivienda cada progenitor tiene sus normas y costumbres, y eso puede crear confusiones en los peques a la hora de convivir.
Dicho de otra forma, el hecho de convivir los hijos con cada progenitor de forma alterna en la propia vivienda puede acentuar los problemas del día a día que ya se daban antes de la ruptura.
✔ La parte económica de esta modalidad de custodia compartida
Es evidente que se trata de una solución cara porque los progenitores tienen que mantener por un lado la vivienda familiar, pero por otro tienen que residir en otra vivienda durante el tiempo que no están con los hijos en la casa nido.
Esto supone que ambos cónyuges tenéis que disponer de ingresos altos para costear todas las viviendas.
Son habituales los casos de progenitores que terminan volviendo a casa de sus padres o viviendo con algún amigo para residir con ellos y no generar más gastos mientras no les toca ocupar la casa nido.
Pero, además, ambos tenéis que pagar los gastos comunes de la vivienda familiar, y es muy fácil que surjan conflictos cuando uno genera más gastos en la casa mientras permanece en ella con los menores que el otro.
✔ Los problemas de intimidad
Si ambos cónyuges compartís el domicilio familiar, los dos vais a tener vuestras cosas y enseres personales en casa.
Eso puede llevar a conflictos por tener que compartir armarios, muebles, baño, lo que tampoco suele ser agradable ni para uno ni para el otro.
✔ Las nuevas parejas
Es ley de vida y uno de los progenitores o ambos podéis rehacer vuestra vida con una nueva pareja.
Esto puede ser un motivo de fricción y conflicto si uno de vosotros (o los dos) quiere llevar a la nueva pareja a la vivienda familiar cuando toca pasar el periodo tiempo que corresponda en con los menores.
En resumen, todo esto suele desembocar en la mayoría de los casos en un desgaste provocado por el hecho de que progenitores e hijos vais a estar conviviendo, aunque sea por separado, en la misma vivienda.
De esta forma es fácil que se terminen repitiendo situaciones relacionadas con la convivencia que en su momento fueron detonantes de la ruptura, y que difícilmente van a cambiar.
¿Conviene o no elegir la opción de casa nido en una custodia compartida?
Esta pregunta sólo podemos contestarla con un gran “DEPENDE”.
En la práctica podemos decirte que por muy bien que os llevéis, es casi seguro que van a surgir problemas y generarse conflictos en la mayoría de los casos.
Eso no quita que esta modalidad de custodia compartida pueda suponer una solución temporal en determinadas circunstancias, y por eso siempre insistimos que cada familia y cada ruptura es diferente.
¿Qué criterio siguen nuestros Tribunales?
En general los jueces de familia defienden la custodia compartida, pero desaconsejan elegir la opción de la casa nido.
El Tribunal Supremo también sigue este criterio y su Sala Civil mantiene que:
- Aunque aparentemente la casa nido pueda ser beneficiosa para los menores, en la realidad genera muchos más problemas que los que puede resolver.
- Desde el punto de vista económico es incompatible con la capacidad económica de los progenitores (mantener tres viviendas, la familiar y cada progenitor la suya propia cuando no están en la casa nido).
- Es un sistema que genera conflictos permanentes entre los progenitores.
- Se podría llegar a una situación rocambolesca si los progenitores rehacen sus vidas porque todos rotarían en la misma vivienda: ellos y sus respectivas parejas nuevas.
¿Qué te recomendamos desde nuestra experiencia como abogados de familia en Madrid?
➡️ Somos defensores de la custodia compartida como la mejor forma de que ambos progenitores disfrutéis por igual de vuestros hijos.
➡️ La casa nido puede ser una solución temporal, pero no definitiva porque tiene más inconvenientes que ventajas, y puede acabar provocando nuevos conflictos entre los progenitores o acentuar los que ya existían antes de la ruptura.
➡️ Si vuestra relación empeora por los problemas derivados de la custodia compartida con casa nido, esto afectará negativamente al bienestar emocional de vuestros hijos, generándoles más estrés y malestar.
En cualquier caso, siempre insistimos que cada familia es distinta, y por eso debéis pensar muy bien qué queréis hacer.
Aun así, es posible siempre pedir al Juez, aunque no lo hayáis hecho al principio:
- Una custodia compartida con casa nido.
- Si no sale bien, solicitar una modificación de vuestro Convenio Regulador para pedir que la vivienda familiar deje de ser casa nido, y OJO porque podéis estar de acuerdo o no estarlo.
Si uno de los dos (o ambos) pedís al Juez la casa nido habrá que revisar también la parte del Convenio Regulador relativa a la pensión de alimentos, que deberá modificarse.
¿Estás valorando pedir una custodia compartida con casa nido?
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