La principal diferencia económica entre separación y divorcio tiene que ver con la disolución del vínculo matrimonial y la liquidación del régimen económico del matrimonio.
Cuando te separas el matrimonio no se disuelve, seguís casados y vuestro régimen económico matrimonial no tiene que liquidarse.
Pero si te divorcias ya no hay vínculo matrimonial porque se disuelve y hay que liquidar vuestro régimen económico.
Esto conlleva unas consecuencias económicas que son diferentes en cada caso.
Otra diferencia económica es la correspondiente a los derechos sucesorios, que en la separación pueden darse, mientras que en el divorcio se pierden.
Si estás valorando optar por una separación o un divorcio es importante saber cómo afecta cada una de estas situaciones a vuestro patrimonio y vuestras obligaciones económicas.
En este artículo analizamos ambos casos y las repercusiones patrimoniales para los cónyuges, que pueden ayudarte a decidir si te interesa más la separación o el divorcio.
Es fundamental asesorarte con abogados de familia que pueden orientarte en función de tu situación personal, familiar y económica para gestionar la ruptura de la mejor forma posible.
Índice de contenidos
TogglePrincipales diferencias económicas entre separación y divorcio
Lo primero que debes tener claro si te enfrentas a una ruptura es cómo afecta la separación o el divorcio a vuestro vínculo matrimonial.
En cuanto a la separación, muchas parejas optan por separarse de hecho un tiempo sin hacer ningún trámite si todavía no tienen clara la decisión de legalizar la ruptura.
Sin embargo, la separación legal se hace en el Juzgado, y aunque seguís casados hay que regularizar todo lo relativo a vuestros hijos, pensión de alimentos y patrimonio, que se resuelve con sentencia del Juez.
Antes de decidirte por una separación legal o un divorcio hay unas diferencias básicas que debes tener en cuenta:
- Con la separación legal el matrimonio no se disuelve y aunque hacéis vidas separadas seguís estando casados, pero con el divorcio el vínculo matrimonial queda disuelto.
- Si te separas y conoces a una nueva pareja no puedes casarte, mientras que una vez te has divorciado puedes casarte cuando quieras de nuevo.
- Si estáis separados legalmente y os reconciliáis es suficiente comunicarlo al Juzgado porque seguís casados, pero si os reconciliáis después de un divorcio tendríais que casaros de nuevo.
A partir de aquí puedes optar por la separación o el divorcio, pero teniendo en cuenta las diferencias económicas en ambos casos que pueden afectarte.
Liquidación del régimen económico matrimonial: la diferencia clave entre separación y divorcio
La principal diferencia económica entre separación y divorcio está directamente relacionada con la disolución del matrimonio, que se da con el divorcio, pero no con la separación.
Esto significa que si te separas de tu cónyuge seguís casados y el régimen económico matrimonial no tiene que liquidarse obligatoriamente.
Vuestros patrimonios se independizan, pero los bienes pueden seguir compartidos y se administran según el acuerdo al que lleguéis (y si no hay acuerdo lo decide un Juez).
Pero con la separación cada uno vais a empezar a administrar vuestros bienes de forma independiente.
Sin embargo, mantener los bienes compartidos puede generar muchas dudas y preocupación por los posibles problemas que conlleva si no se establecen claramente unos acuerdos previos entre los cónyuges.
¿Qué podéis acordar en una separación legal?
- Decidir cómo regular el uso de vuestros bienes comunes de manera temporal.
- Mantener vuestra situación patrimonial sin hacer nada hasta decidir más adelante si ya queréis el divorcio.
- Acordar mantener el patrimonio de manera conjunta porque os interese.
Por el contrario, si optas por el divorcio el vínculo matrimonial se disuelve y con ello también hay que liquidar vuestro régimen económico, lo que incluye tanto los bienes como las deudas.
Esto significa que con el divorcio vuestros bienes y obligaciones económicas comunes se van a liquidar y dividir siguiendo las disposiciones que se establecen en el Código Civil.
La forma de distribuir los bienes y las deudas en caso de divorcio depende del régimen económico del matrimonio, que suele ser habitualmente el de gananciales o el de separación de bienes.
En ambos casos puede hacerse de mutuo acuerdo entre los cónyuges (lo más recomendable siempre es el divorcio de mutuo acuerdo) o por la vía contenciosa (que conlleva más tiempo, mayor coste, y mucho desgaste emocional).
Desde el punto de vista económico es obvio que liquidar en un divorcio el régimen matrimonial va a afectar en mayor o menor medida a vuestra situación patrimonial:
- Pueden producirse desequilibrios económicos entre las partes al dividirse los bienes.
- Hay una responsabilidad sobre las deudas que cada parte deberéis asumir en la forma que acordéis o en la que determine el Juez.
Pensión compensatoria: diferencia económica entre separación y divorcio
Una de las consecuencias de un divorcio o separación es que uno de los cónyuges quede en una peor situación económica que el otro tras la ruptura, produciéndose un desequilibrio patrimonial.
Para estos supuestos se puede pedir una pensión compensatoria, que sirve para tratar de equilibrar la situación económica de los cónyuges después de la ruptura.
Si es tu caso puede que no sepas cuándo tienes derecho a pensión compensatoria y cómo afecta la misma a tu decisión de separarte o divorciarte.
Pues bien, en los procesos de divorcio el Juez valora si concederla o no en función de factores como el nivel de vida de los cónyuges antes de la ruptura, la situación económica de cada uno o las necesidades que tengan que cubrir.
En el divorcio suele tener un carácter más definitivo que en la separación, dado que el vínculo matrimonial se disuelve y el régimen económico también.
Sin embargo, en una separación legal que te la conceda o no un Juez es más incierto y está más vinculada a la temporalidad.
En la separación el Juez tendrá en cuenta otros factores como la posibilidad de que os reconciliéis, los acuerdos a los que lleguéis y las decisiones sobre los bienes comunes, lo que puede darte menos estabilidad.
En resumen, en una sentencia de divorcio la pensión compensatoria se establece de forma más definitiva y clara, mientras que en la separación suele ser objeto de revisión en función de que cambien vuestras circunstancias.
Obligaciones económicas con los hijos: diferencias legales entre separación y divorcio
Ambos procesos, separación y divorcio, tienen en común que los cónyuges tienen que asumir una serie de gastos y obligaciones económicas con los hijos en común para asegurar su manutención y cuidado.
Por tanto, la pensión de alimentos debe fijarse y consensuarse tanto en uno como en otro caso.
Sin embargo, la diferencia está en la temporalidad.
Mientras que en la separación el importe en concepto de pensión alimenticia puede fijarse de forma temporal, en un divorcio tiene carácter más definitivo, aunque en ambos casos puede ser objeto de revisión en función de las circunstancias.
En cuanto a los gastos extraordinarios, si hay una separación pueden ser objeto de negociación si ambos cónyuges compartís aún responsabilidades, mientras que en un divorcio se determinan de forma más clara (aunque también pueden consensuarse).
Diferencias fiscales y patrimoniales entre separación y divorcio
La separación o el divorcio también afectan a los cónyuges en la fiscalidad.
El divorcio tiene repercusiones a la hora de hacer la declaración de la renta, dado que ya no vais a poder hacer el IRPF de forma conjunta, y según vuestros ingresos puede conllevar que tengáis que pagar más impuestos.
Tampoco podréis beneficiaros de algunas deducciones fiscales que siendo matrimonio podíais aplicaros.
Sin embargo, si optáis por la separación podéis seguir haciendo vuestra declaración de la renta de forma conjunta si os interesa y conviene por suponer ventajas fiscales.
¿Y cómo afecta a largo plazo el divorcio o la separación a vuestro patrimonio?
Tener que liquidar vuestro régimen matrimonial en el divorcio puede derivar en consecuencias económicas en el patrimonio de cada uno.
Por ejemplo, si tenéis que vender una propiedad que tenéis en común se generan unas ganancias que repercuten en vuestro patrimonio (y en los impuestos a pagar por la transacción).
Si tenéis deudas comunes y se dividen entre ambos los dos asumís una carga económica que puede repercutiros más o menos en vuestra situación patrimonial.
En una separación, por el contrario, no tiene que haber necesariamente liquidación de bienes, y si elegís mantenerlos durante cierto tiempo podéis tener más flexibilidad financiera.
No obstante, esta situación puede derivar en otros problemas provocados por una gestión conjunta de esos bienes y la responsabilidad de ambos en las deudas comunes.
Preguntas frecuentes sobre las diferencias económicas entre separación y divorcio
Aquí te dejamos las respuestas a algunas de las consultas frecuentes que recibimos en el despacho sobre las diferencias económicas entre separación y divorcio.
¿Hay diferencia en los derechos hereditarios si me separo o me divorcio? ¿Cambian los derechos hereditarios si me separo o me divorcio?
Sí, hay una diferencia sustancial.
En caso de optar por la separación los derechos hereditarios entre ambos cónyuges se mantienen porque seguís casados.
Sin embargo, si os divorciáis pierdes todos los derechos sobre la herencia de tu ex pareja, salvo que en el testamento cada uno dispongáis otra cosa.
¿Qué pasa con las cuentas bancarias comunes tras la separación o el divorcio?
Si te separas suele ser habitual durante el proceso mantener las cuentas bancarias comunes abiertas.
Si optas por el divorcio lo más común es cerrarlas, pero para ello hay que dividir el dinero que tengan y hacer la liquidación, lo que a veces no es nada sencillo.
Lo más recomendable en uno u otro caso es abrir cuentas separadas durante el procedimiento para evitar tensiones y conflictos.
¿Cómo decidir si me conviene más separarme o divorciarme?
No hay una misma respuesta a esta pregunta porque cada ruptura es diferente y en ella intervienen muchos factores personales, familiares y económicos que deben valorarse.
Lo que sí es importante es el asesoramiento con abogados de familia, porque pueden orientarte a ayudarte a decidir la mejor opción para ti según tus propias circunstancias y valorando lo que más te conviene.
En resumen, en una ruptura matrimonial hay que tener en cuenta la parte legal, pero también la parte emocional, el bienestar de los hijos y las repercusiones económicas y patrimoniales de la decisión que tomes.
Como abogados de familia en Madrid podemos ayudarte a buscar la mejor solución para gestionar tu ruptura valorando tu situación y acompañándote en el proceso legal.
Déjanos tu consulta y resuelve en una consulta gratuita todas tus dudas.



