Los motivos para perder la custodia de un hijo pueden ir desde la falta de cumplimiento de tus obligaciones como progenitor, hasta la violencia o el maltrato, las adicciones o incluso incumplir reiteradamente el régimen de visitas.
Cualquiera de estos escenarios afecta al bienestar e interés de los menores, que el Juez va a proteger por encima de todo para tomar una decisión tan delicada.
Si estás pasando por una de estas situaciones con tu ex es muy importante tener un buen asesoramiento con abogados de familia.
En este artículo te explicamos con detalle cada uno de estos motivos para perder la custodia de un hijo, que pueden deberse a la propia conducta de uno de los progenitores o estar en relación con sus obligaciones o sus propias circunstancias.
Recuerda que la estabilidad de vuestros hijos es lo más importante, por muy difícil que resulte tomar una decisión de este tipo.
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ToggleCausas más frecuentes por las que un juez puede retirar la custodia en España
Muchos clientes nos preguntan si es sencillo retirar a un progenitor la custodia de su hijo, y ciertamente no es tan fácil como parece.
Es imprescindible demostrar con pruebas el motivo que lo justifica, incluyendo posibles testigos, y el Juez tendrá que valorarlo en su conjunto para decidir.
Sin embargo, es una realidad que en España se dictan numerosas sentencias relacionadas con la pérdida de la custodia.
Los distintos motivos que pueden llevar a una pérdida de custodia son de muy diversa índole, pero tienen en común que el progenitor no está atendiendo a los menores como debe ser, lo que afecta a su bienestar y estabilidad emocional.
Falta de atención, cuidados o negligencia parental
Este motivo es delicado, pero más habitual de lo que parece.
Se trata, básicamente, de desatender a los hijos incumpliendo la obligación como progenitor de cuidarles y garantizar su bienestar.
Algunos ejemplos de este tipo de conductas son:
- No tener una buena alimentación o unos horarios estables de comidas.
- Faltar reiteradamente al colegio, desatendiendo la parte educativa de su formación.
- Tenerlos en malas condiciones higiénicas.
- No cuidar su salud o si están enfermos no llevarlos al médico.
Cuando esto ocurre el progenitor custodio que tiene a los hijos a su cargo no está cuidándoles adecuadamente ni protegiendo su bienestar.
Pero, además, desatenderlos gravemente podría llegar incluso a ser motivo para la pérdida de la patria potestad.
Estilo de vida caótico, desorganizado o inestable
Los niños necesitan rutinas, normas claras y estabilidad para poder desarrollarse en paz y armonía.
Llevar un estilo de vida donde no hay horarios, reglas ni pautas les impide tener referencias de conducta en su día a día y les afecta en su bienestar emocional.
Estas conductas inadecuadas pueden llevarse a cabo por el progenitor que tiene la custodia, por su nueva pareja o por ambos, alterando con su comportamiento caótico el día a día de los menores, que no se van a sentir seguros.
En esta línea hay que tener cuidado también con delegar excesivamente su cuidado a terceros.
Por ejemplo, que los niños pasen todo el tiempo en casa de los abuelos mientras el progenitor no se ocupa de ellos es síntoma de despreocupación y dejadez por su parte y puede ser motivo para perder la custodia de los hijos.
Adicciones o consumo de sustancias
Una adicción afecta al comportamiento y puede deberse al consumo de alcohol, drogas, estupefacientes e incluso medicamentos para la depresión o la ansiedad.
El abuso de cualquiera de estas sustancias se convierte en un problema que no sólo puede poner en peligro la salud de los menores, sino también afectarles emocionalmente.
Cuando se demuestra que hay una adicción que está perjudicando el bienestar de los hijos y su correcto desarrollo ya hay un motivo de suficiente peso para pedir un cambio de la custodia.
Cambios frecuentes de residencia o viajes continuos
En ocasiones un progenitor tiene que viajar constantemente por motivos laborales, o su trabajo requiere cambios sucesivos de domicilio.
Para los menores, estos cambios suponen constantes periodos de readaptación o, sencillamente, no poder estar con el progenitor de manera estable y continuada.
Este tipo de cambios suelen provocar que los niños no consigan estabilizarse en un entorno que consideren seguro y estable, lo que interfiere en su normal desarrollo, ya de por sí complicado por los efectos del divorcio o la separación.
En estos casos el Juez tiene que valorar las circunstancias de cada caso y hasta qué punto los hijos están sufriendo por esta situación, pudiendo decidir un cambio de custodia.
Manipulación o interferencia parental contra el otro progenitor
Aquí hablamos de la clásica “guerra familiar” donde un progenitor trata de predisponer a los hijos en contra del otro, y se denomina síndrome de alienación parental.
Esta manipulación puede consistir en comentarios negativos, críticas, mentiras o insultos hacia el otro progenitor, creando una “campaña” contra su persona.
Así se pretende que los menores acaben rechazando al progenitor (que suele ser quien no tiene la custodia) para que no quieran estar en su compañía.
Este tipo de conductas son más habituales en rupturas conflictivas, donde el resentimiento y el despecho provocan el “hablar mal” del otro, y pueden ser motivo para perder la custodia de los menores.
Conductas violentas, abusivas o de maltrato
Cualquier tipo de actitud o conducta violenta o de maltrato con los hijos ya es motivo de por sí para que un Juez retire la custodia.
Los abusos hacia los hijos pueden ser no sólo físicos, sino también emocionales y psicológicos, lo que se aleja mucho de ejercer una crianza sana y responsable.
El Juez y el fiscal van a analizar con mucha delicadeza estos casos, que requieren demostrar cómo están afectando emocionalmente al bienestar de los menores, y también es causa para negar el régimen de visitas.
En los casos más graves el progenitor puede perder no sólo la custodia, sino también la patria potestad, como indica el artículo 170 del Código Civil.
Por último, no olvides que perder la custodia de un hijo es una cuestión muy delicada, y antes de solicitarlo debes asesorarte y meditar muy bien tu decisión.
Lo importante que siempre se va a valorar es que los menores estén bien, y si su interés y bienestar están en riesgo por cualquiera de estos motivos.
La retirada de la custodia, además, no es para siempre, y el progenitor que la pierda puede recuperarla si demuestra al Juez que las circunstancias han cambiado y puede ejercerla adecuadamente.
¿Incumplir el régimen de visitas puede ser un motivo para perder la custodia?
La respuesta es afirmativa, siempre que el incumplimiento del régimen de visitas sea grave y reiterado, y esté perjudicando los intereses de los hijos.
En este sentido se recoge en el artículo 776.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil que es posible decretar un cambio de custodia cuando el progenitor incumple sistemáticamente con las comunicaciones y visitas a sus hijos.
Este incumplimiento puede hacerse por cualquiera de los progenitores, tanto el que tiene la custodia como el no custodio, perjudicando el interés y bienestar de los hijos.
En estos casos no está dando cumplimiento a lo dispuesto en el Convenio Regulador o en la sentencia de divorcio, en cuyo caso puedes solicitar al Juez una modificación de medidas y que se te atribuya a ti la custodia exclusiva de los menores.
Preguntas frecuentes sobre los motivos para perder la custodia de un hijo
¿Cómo es el proceso legal para perder la custodia de un hijo?
El procedimiento se realiza presentando en el Juzgado con abogado y procurador una demanda de modificación de medidas paternofiliales.
Es necesario demostrar los motivos de la solicitud y que lo pides en beneficio de tus hijos, explicando las circunstancias que han cambiado en relación con lo que se tuvo en cuenta al emitir la sentencia de divorcio.
La modificación de custodia puede pedirse de mutuo acuerdo o por vía contenciosa, que suele ser lo habitual cuando existe algún motivo para perder la custodia de los que hemos explicado.
¿Es lo mismo perder la custodia que perder la patria potestad?
No es lo mismo.
La custodia implica cuidar y velar por el bienestar de los menores en la convivencia del día a día con ellos.
La patria potestad comprende los derechos y obligaciones legales de los progenitores sobre sus hijos, que incluye la toma de decisiones importantes que les afecten.
Puedes perder la custodia de un hijo, pero no perder la patria potestad.
Sin embargo, si pierdes la patria potestad automáticamente pierdes también la custodia.
Si me quitan la custodia de mi hijo… ¿puedo recuperarla?
Sí, puedes volver a recuperarla si demuestras que las circunstancias que motivaron la pérdida han cambiado.
Deberás recopilar las pruebas que lo acrediten, incluyendo a testigos que puedan declarar el cambio positivo que ha tenido tu vida y que estás en condiciones de volver a ejercer la custodia y que ello es positivo para el interés y bienestar de tu hijo.
Si tienes un problema con tu ex y crees que hay motivos para pedir que le retiren la custodia, debes asesorarte legalmente.
Como abogados de familia en Madrid podemos ayudarte a valorar la situación, porque sabemos que es una decisión delicada que no puede tomarse a la ligera.
Nos puedes contar tu caso para resolver todas tus dudas legales en una consulta gratuita y sin compromiso.



