Abogados Herencias, Familia e Inmobiliario Madrid

Custodia compartida: tipos, requisitos y cómo se decide

Cuando una pareja con hijos decide separarse o divorciarse una de las cuestiones que más preocupa a ambos progenitores es cómo será la vida de los niños a partir de ese momento.

¿Con quién vivirán? ¿Cuánto tiempo estarán con cada uno? ¿Es mejor una custodia compartida o una custodia exclusiva? ¿Qué ocurre si los padres no están de acuerdo?

La custodia compartida permite que ambos progenitores participen de forma activa y equilibrada en el cuidado cotidiano de sus hijos, pero no hay un único modelo que sirva para todas las familias.

Otro mito muy extendido es pensar erróneamente que custodia compartida significa necesariamente 50/50, cuando no tiene por qué ser así.

La edad de los menores, los horarios de trabajo, la distancia entre domicilios, la relación entre los progenitores y, sobre todo, las necesidades concretas de los hijos son algunos de los factores que ayudan a determinar el sistema más adecuado.

Por eso no hay una respuesta válida para todas las familias sobre si es mejor una custodia compartida que una exclusiva.

La mejor opción será aquella que permita atender adecuadamente las necesidades de los hijos y mantener una relación equilibrada con ambos progenitores, siempre que las circunstancias concretas hagan viable ese sistema.

Por eso, más que preguntarte si la custodia compartida es siempre mejor, la pregunta correcta es: ¿qué sistema protege mejor el bienestar de mis hijos en nuestra situación concreta?

En este artículo te aclaramos estas y otras dudas muy habituales que pueden ayudarte a entender la custodia compartida y valorar qué es lo mejor para tus hijos.

 

Resumen rápido: ¿qué debes saber sobre la custodia compartida?

  • La custodia compartida permite que ambos progenitores participen de forma activa en el cuidado y convivencia con sus hijos.
  • No hay un único tipo de custodia compartida: puede organizarse por semanas, por periodos más cortos o con otros sistemas adaptados a cada familia.
  • Custodia compartida no significa necesariamente pasar exactamente el 50 % del tiempo con cada progenitor.
  • Para decidirla se valoran las circunstancias concretas de los hijos y de ambos padres protegiendo siempre el interés superior de los menores.
  • Puede acordarse de mutuo acuerdo o establecerse judicialmente, aunque uno de los progenitores no esté de acuerdo.
  • La custodia compartida no elimina automáticamente la pensión de alimentos, todo depende de cada caso concreto.
  • Si las circunstancias cambian, el régimen de custodia puede modificarse.
tipos de custodia compartida

La custodia compartida es el régimen de guarda mediante el cual ambos progenitores participan de forma efectiva en el cuidado y convivencia habitual con sus hijos después de una separación o divorcio.

Esto significa que los niños mantienen una relación cotidiana y estrecha con ambos progenitores, aunque la forma concreta de organizar esa convivencia puede ser muy diferente según las circunstancias de cada familia.

Es importante aclarar una confusión bastante habitual: custodia y patria potestad no son lo mismo.

La patria potestad hace referencia a las responsabilidades y decisiones importantes que afectan a los hijos, como son su educación, salud o lugar de residencia habitual.

La guarda y custodia, en cambio, se refiere fundamentalmente a quién se ocupa de ellos y convive con los niños en el día a día.

El Código Civil establece que las decisiones sobre custodia deben adoptarse teniendo como referencia el interés superior del menor.

Además, los hijos con suficiente madurez deben ser escuchados cuando las decisiones les afectan.

Por tanto, establecer una custodia compartida no consiste simplemente en dividir el calendario entre dos padres, sino en diseñar una organización familiar que funcione para los hijos.

En la práctica, una de las mayores dificultades no suele estar en decidir si los padres quieren una custodia compartida, sino en comprobar si el sistema que han imaginado puede funcionar realmente en su día a día.

Esto es especialmente importante cuando se trata de organizar horarios escolares, desplazamientos, actividades extraescolares, vacaciones, trabajo y comunicación entre ambos.

¿Qué tipos de custodia compartida existen?

No existe un único modelo de custodia compartida.

Los tiempos pueden organizarse por semanas, por periodos más cortos u otras fórmulas adaptadas a las necesidades de los hijos y a las circunstancias de los progenitores.

Tampoco hay en la Ley un catálogo cerrado de modalidades de custodia compartida.

En la práctica habitual pueden establecerse diferentes sistemas dependiendo de las circunstancias de cada familia.

Te dejamos aquí los modelos de custodia compartida más habituales.

Custodia por semanas alternas

Es probablemente uno de los sistemas que más fácilmente se identifica con la custodia compartida.

Los hijos pasan una semana con uno de los progenitores y la siguiente con el otro, alternándose de forma periódica.

Por ejemplo, pasan una semana con la madre, la siguiente semana es con el padre y así sucesivamente.

Puede establecerse un día concreto para realizar el cambio o utilizarse otro sistema de transición que resulte más cómodo para los niños.

Este modelo puede funcionar bien cuando los progenitores viven relativamente cerca, tienen horarios compatibles y los hijos tienen una cierta autonomía.

Por el contrario, no será el más adecuado cuando hay niños pequeños o para familias en las que los cambios semanales generen demasiada inestabilidad.

Custodia por periodos más cortos

La convivencia también puede organizarse mediante periodos más breves.

Por ejemplo, los hijos pueden pasar varios días con cada progenitor con cambios determinados días de la semana.

Esta opción puede ser especialmente interesante cuando los niños son pequeños y necesitan mantener un contacto frecuente con ambos padres.

También permite adaptar mejor la organización a determinados horarios laborales, actividades escolares o circunstancias familiares.

Lo importante es que los cambios no acaben convirtiéndose en una fuente constante de tensión para los menores, por eso hay que valorar cuidadosamente si en vuestro caso concreto sería una opción viable o buena para vuestros hijos

Custodia compartida con casa nido

En el sistema de casa nido son los hijos quienes permanecen en la vivienda familiar y los padres quienes se alternan para residir en ella durante sus respectivos periodos de custodia.

La idea puede parecer sencilla: los niños mantienen su habitación, colegio y entorno habitual y son los adultos quienes se desplazan.

Sin embargo, en la práctica la casa nido en la custodia compartida exige una organización muy concreta y un alto nivel de entendimiento entre los progenitores.

De hecho, el Tribunal Supremo ha considerado como regla general que es recomendable una casa nido cuando no hay acuerdo entre los progenitores, por el riesgo de conflictos que acaben repercutiendo negativamente en los hijos.

¿Qué tiene en cuenta el juez para acordar una custodia compartida?

Cuando los progenitores no alcanzan un acuerdo es el Juez quien tiene que determinar qué régimen de custodia protege mejor al menor.

Es importante tener claro que el Juez de familia no decide pensando en qué sistema resulta más cómodo para el padre o para la madre, sino en qué es lo mejor para los hijos.

Tampoco va a decidir una custodia compartida porque exista un modelo que considere mejor en abstracto.

Lo que va a hacer es analizar a fondo las circunstancias concretas de cada familia, y por encima de cualquier otro criterio protege siempre el interés superior de los hijos.

Así el artículo 92 del Código Civil establece que las decisiones sobre custodia deben estar fundamentadas en el interés superior del menor.

¿Qué circunstancias suele valorar el Juez de familia?

Factor ¿Por qué puede ser importante?
Edad de los hijos Sus necesidades cambian según su etapa de desarrollo
Disponibilidad de los padres Es necesario poder atender realmente sus necesidades
Domicilios La distancia puede dificultar colegio y rutinas
Horarios laborales Hay que valorar quién puede asumir los cuidados cotidianos
Relación con los hijos Se analiza la implicación previa y actual
Capacidad de cooperación Es importante poder organizar la vida de los menores
Opinión de los hijos Puede valorarse según su edad y madurez
Estabilidad El sistema debe proporcionar seguridad y continuidad

En este sentido la Ley Orgánica 1/1996 de Protección Jurídica del Menor indica que el interés superior del menor se considera primordial y deben valorarse:

  • Sus necesidades materiales, educativas, emocionales y afectivas.
  • Sus deseos y opiniones en función de su edad y madurez.

 

Por eso, que uno de los progenitores tenga más disponibilidad laboral, por ejemplo, no significa automáticamente que deba descartarse la custodia compartida.

El Tribunal Supremo ha señalado en diferentes resoluciones que deben analizarse las circunstancias concretas de cada familia, incluyendo la disponibilidad de los progenitores y sus posibilidades reales de atender a los hijos.

¿Puede haber custodia compartida si uno de los padres no está de acuerdo?

Sí, el desacuerdo de uno de los progenitores no impide por sí solo que un Juez pueda establecer una custodia compartida, siempre que considere que es adecuada para los hijos.

La custodia compartida puede establecerse de mutuo acuerdo, pero el desacuerdo de uno de los progenitores no impide necesariamente que pueda acordarse judicialmente.

Cuando hay acuerdo los padres pueden incluir en el Convenio Regulador el sistema que consideran más adecuado para organizar la convivencia con sus hijos.

Luego el Juez va a comprobar si las medidas que ambos han acordado protegen adecuadamente el interés de los menores.

Cuando no hay acuerdo hay que acudir a un procedimiento judicial y es el Juez de familia quien valora las circunstancias familiares y decide el régimen más adecuado.

En este sentido el Tribunal Supremo ha dejado claro que la discrepancia entre los progenitores, por sí sola, no excluye la custodia compartida.

Ahora bien, esto tampoco significa que cualquier situación de conflicto sea irrelevante.

Una relación entre los progenitores especialmente deteriorada o con enfrentamientos constantes que puedan perjudicar a los hijos es un factor importante para valorar si la custodia compartida resultaría adecuada.

El propio Tribunal Supremo ha rechazado este régimen en supuestos en los que la conflictividad entre los progenitores haría inviable compartir la custodia, además de perjudicar a los menores.

Por eso es importante diferenciar entre no llevarse bien después de una ruptura y ser incapaces de mantener una mínima comunicación y cooperación en todo lo relacionado con los hijos.

¿Cómo se organizan los tiempos con los hijos?

Una de las ideas que más dudas genera es pensar que custodia compartida significa necesariamente que los niños tienen que pasar exactamente el 50 % del tiempo con cada progenitor.

Este mito no es real, y la custodia compartida no significa necesariamente un reparto matemático 50/50.

El calendario debe adaptarse a las necesidades de los menores y a las circunstancias familiares.

Podéis acordar la custodia compartida con una distribución que no sea exactamente idéntica siempre que la organización responda a las necesidades de los menores y permita que ambos participéis en su cuidado.

Por ejemplo, podéis establecer un sistema semanal, varios días con cada progenitor, fines de semana alternos complementados con días intersemanales o una organización diferente durante las vacaciones escolares.

También es habitual que el sistema vaya cambiando según cambia la edad de los niños.

La clave no es que el calendario quede perfectamente dividido con una calculadora, sino que sea realista, estable, ambos progenitores podáis cumplirlo bien y el sistema elegido sea beneficioso para vuestros hijos.

Vivienda y pensión de alimentos en la custodia compartida

La custodia compartida también plantea dos cuestiones económicas y prácticas que preocupan especialmente a las familias: la vivienda y los alimentos.

➤ ¿Qué ocurre con la vivienda familiar?

La custodia compartida no significa automáticamente que la vivienda familiar tenga que atribuirse a los hijos o que ambos progenitores tengáis derecho a usarla indistintamente.

La atribución del uso de la vivienda se valora teniendo en cuenta las circunstancias concretas de la familia, las necesidades de los hijos y la situación económica de los progenitores.

Además, si se plantea una solución de casa nido hay que valorar especialmente las dificultades de organización y el nivel de entendimiento entre los padres, dado que ambos vais a usarla en los tiempos que os corresponda estar con los hijos.

➤ ¿Hay que pagar pensión de alimentos con custodia compartida?

No hay una regla que diga que la custodia compartida elimina automáticamente la pensión de alimentos, y de hecho no es así.

Si hay una diferencia importante entre los ingresos de los progenitores o las necesidades de los hijos lo justifican el Juez puede establecer una pensión de alimentos en custodia compartida.

La finalidad es que ambos progenitores colaboréis en el sostenimiento de vuestros hijos de manera proporcionada a las posibilidades económicas de cada uno.

¿Se puede cambiar una custodia compartida?

Sí, si la situación que se daba cuando se estableció en su día cambia de forma relevante puedes solicitar una modificación de las medidas.

La custodia compartida no tiene por qué mantenerse para siempre si las circunstancias familiares cambian de manera importante.

Por ejemplo, puede ser necesario revisar el régimen si cambian los domicilios, los horarios laborales, las necesidades de los hijos, su edad o cualquier otra circunstancia que haga que el sistema establecido inicialmente deje de ser el más adecuado.

En estos casos lo que debes hacer es asesorarte legalmente y pedir una modificación de medidas para el cambio de custodia que permita adaptar la organización familiar a la nueva realidad.

En resumen, la mejor custodia no es la que parece más justa para los padres, sino la que mejor funcione para los hijos.

Cuando hablamos de custodia compartida, es muy fácil quedarse sólo en los calendarios: una semana con mamá, una semana con papá, tres días con uno, cuatro con otro, vacaciones al 50 %…

Pero lo que hay que tener en cuenta es que detrás de cada calendario hay una familia diferente.

Hay niños pequeños, adolescentes, padres con turnos de trabajo, progenitores que viven cerca y otros que tienen que desplazarse, familias que mantienen una buena comunicación y otras que no consiguen relacionarse después de una ruptura.

En el despacho siempre decimos que la custodia no es un reparto de tiempo entre adultos, sino una forma de organizar la vida de los hijos después de una ruptura.

Por eso, antes de decidir el tipo de custodia hay que estudiar la situación concreta de tu familia y pensar no solamente en lo que queréis como adultos, sino en lo que realmente necesitan vuestros hijos.

Sabemos que decidir cómo organizar la vida de los hijos después de una separación no es sólo una cuestión jurídica, también es una decisión que puede generar muchas dudas, miedo e incertidumbre.

Si estás valorando una custodia compartida y no sabes qué sistema puede ser más adecuado para tus hijos, como abogados de Familia podemos ayudarte a tomar la decisión con más tranquilidad y conociendo todas tus opciones.

Cada familia tiene sus propias circunstancias, y por eso, antes de buscar una solución general debes buscar ayuda legal para estudiar tu caso y decidir la opción que mejor proteja el bienestar de vuestros hijos.

Te animamos a contarnos tu historia en una primera consulta gratuita y sin compromiso donde resolveremos todas tus dudas.

Preguntas frecuentes sobre custodia compartida

¿A partir de qué edad puede establecerse la custodia compartida?

No existe una edad mínima fijada de forma general por la Ley a partir de la que pueda establecerse una custodia compartida.

La edad es uno de los factores que debe valorar el Juez de familia junto con las circunstancias personales, familiares y necesidades concretas del menor y de los progenitores.

Cuando se trata de bebés o niños muy pequeños la organización suele requerir un sistema progresivo y adaptado a sus necesidades, como suele ocurrir si se valora una custodia compartida en lactantes.

No tiene por qué, y de hecho la custodia compartida no significa necesariamente que los tiempos con los menores sean siempre 50/50.

La custodia compartida no exige que los hijos estén exactamente el mismo número de horas o días con cada progenitor.

El calendario debe adaptarse a las circunstancias familiares y, sobre todo, al interés de los menores.

La distancia entre domicilios suele ser un factor muy importante a tener en cuenta por la organización logística.

Si los desplazamientos son largos o dificultan la asistencia al colegio, las actividades o la rutina de los niños, puede resultar complicado establecer determinados sistemas de custodia compartida.

En estos casos deben analizarse las circunstancias concretas de la familia y buscar una organización que no convierta los desplazamientos en una carga para los hijos.

El Tribunal Supremo ha establecido criterios para distribuir los desplazamientos cuando los progenitores viven en localidades diferentes, atendiendo a las circunstancias y al interés del menor.

No es necesario que los padres sean amigos ni que tengan una relación personal perfecta, porque es normal que tras una ruptura haya dolor, enfado o diferencias.

Pero es importante que haya una capacidad mínima de comunicación y cooperación para tomar decisiones y organizar la vida de los hijos sin convertirlos en intermediarios del conflicto.

Cuando la conflictividad es tan intensa que puede perjudicar a los menores, el Juez de familia suele considerar que la custodia compartida no es la opción más adecuada.

Fuentes normativas

Primera consulta gratuita.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.